Algunas claves para corregir tu novela

Escribir es sobre todo corregir. No es solo poner palabra tras palabra en una hoja de papel en blanco para bajar a tierra una idea que un buen día simplemente apareció en mi cabeza. Para llevar a buen término una novela, tan importante como la planificación es la revisión. Cuando estas dos etapas de la creación literaria no se llevan a cabo conjuntamente, aparecen todo tipo de obstáculos para conseguir finalmente publicar nuestro trabajo. Aparecen los bloqueos, argumentos pobres, o publicamos nuestra obra con errores importantes muchas veces imperdonables. Algunas de las claves para revisar eficazmente son:

La primera revisión seria solo podrás hacerla una vez finalizado el texto

 La revisión es vital. Los buenos escritores dedican más tiempo a revisar que a escribir. Los lápices deben durar más que las gomas de borrar. Es fundamental separar la fase de revisión de la fase de escritura. No digo que no puedas leer lo escrito para retomar el hilo de la historia. Pero el texto no estará en verdad listo para una revisión a conciencia hasta que hayas acabado la historia y puesto el punto final. Y desde ya te digo que harás muchas revisiones y que tendrás que reescribir, y reescribir mucho.

Deja reposar el texto

Pon distancia entre tú y tu obra dejando pasar un tiempo y así darte la posibilidad de ganar una mirada con perspectiva. Solo así podrás volver a leerla con ojos frescos que te permitan detectar errores ortográficos, de sintaxis o estilo y fallos argumentales.

 

La revisión se hace para buscar errores

 Aquí es donde se coteja el texto con lo que en un principio se había planificado para la obra. Se trata de ver si se adecua a la idea original plasmada en tu primer borrador. Cotejando tus esquemas con el texto podrás detectar si hay desviaciones importantes y que consecuencias tienen dichas desviaciones ¿benefician o perjudican a la novela? Aquí es donde seguramente recurrirás a las tijeras y recortarás y recortarás. Presta especial atención a los diálogos que pudieran ser muy largos y al uso excesivo de ellos en las escenas. Refuerza los aspectos esenciales que hayan quedado débilmente tratados. Muchas veces nos pasa que nos detenemos más en aspectos secundarios que en los vitales para la trama. Cuenta como error todo “cliché”, es decir, toda idea manida o frase hecha. Sustitúyelos por tus propias ideas frescas y novedosas.

No olvides el lenguaje

Los buenos lectores no solo leen por la emoción o la intriga de la trama. No se conforman con saber meramente que le pasa al personaje en la novela. Los buenos lectores quieren ser seducidos por las palabras. Y las palabras se aprenden a usar luego de haber leído mucho. Debes usar las palabras con maestría. No se trata de ser pomposo, sino de saber decir las cosas de una manera sencilla sin que esa sencillez deje de ser bella y literaria. En cuanto a la revisión gramatical, esto es algo que se hace al final, cuando ya tenemos la versión última del texto, lo que no significa que si ves algún error mientras lo revisas, no lo corrijas.

Compartir
Facebook
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x